El baloncesto volvió a demostrar por qué la Copa siempre deja lugar para las sorpresas. Ewent, equipo de IV división, protagonizó una auténtica hazaña al derrotar por 109-104 a CUCLES, conjunto de II división, en un partido espectacular y de altísimo ritmo ofensivo.
Lejos de intimidarse ante un rival de categoría superior, Ewent salió a competir desde el primer minuto y sostuvo el intercambio de golpes durante todo el encuentro. El equipo terminó con 39/87 en tiros de campo y un impresionante 15/35 en triples (42,9%), un acierto exterior que terminó marcando la diferencia.
El gran protagonista del partido fue S. Zúñiga Pacheco, que firmó una actuación descomunal con 35 puntos y 6 triples, asumiendo la responsabilidad ofensiva en los momentos clave y castigando continuamente a la defensa rival desde el perímetro.
También fue fundamental el trabajo colectivo del equipo. F. Sánchez aportó 18 puntos y 6 asistencias, dirigiendo el juego con criterio, mientras que E. Olmedilla sumó 14 puntos. En la pintura, J. Duque dominó el rebote con 12 capturas y contribuyó a equilibrar la lucha bajo el aro.
El banquillo también respondió cuando fue necesario. S. Bao, en apenas 10 minutos, aportó 11 puntos con 3 triples, dando un impulso ofensivo clave en uno de los tramos del encuentro.
CUCLES, por su parte, vendió cara la derrota. J. Bosch lideró a los suyos con 35 puntos, bien secundado por Q. Yusifov, que firmó un doble-doble de 23 puntos y 15 rebotes, pero ni siquiera esas grandes actuaciones fueron suficientes para evitar la sorpresa.
Finalmente, el marcador 109-104 certificó una de las victorias más importantes en la historia reciente de Ewent, que demuestra que, en la Copa, la diferencia de divisiones no siempre decide los partidos.
Una noche para el recuerdo para el conjunto de IV división, que seguirá soñando en la competición, ahora en los 16avos.