El equipo ha logrado una victoria agónica y de puro carácter en semifinales, imponiéndose por 127-121 tras prórroga en un partido que quedará marcado como uno de los más duros y emocionantes de la temporada.
No fue el mejor partido del equipo. De hecho, el rival dominó muchos aspectos del juego: más rebotes, más control en varias fases y una sensación constante de estar al límite.
Pero este equipo ha demostrado algo que no aparece en las estadísticas: corazón, carácter y fe hasta el final.
Cuando el partido se puso más complicado, Ewent encontró una vía clara para competir: el tiro exterior. El equipo firmó 19 triples, un acierto decisivo que permitió mantenerse con vida en los momentos más difíciles del encuentro.
Richard Stapley se echó el equipo a la espalda con una actuación descomunal: 39 puntos y 8 triples, liderando cada momento clave del partido y sosteniendo al equipo cuando más lo necesitaba.
A su lado, “El Burbuja” (S. Zúñiga Pacheco) volvió a ser determinante. Sin su mejor versión vista en otros partidos, supo hacer lo que hacen los grandes: aparecer cuando toca. Sus 31 puntos y, especialmente, su acierto desde el tiro libre en los momentos finales, fueron decisivos para cerrar el partido.
El encuentro se decidió en los detalles. Tras un tiempo reglamentario igualadísimo, el equipo supo mantener el pulso en la prórroga y resistir el último intento del rival.
No fue brillante. No fue cómodo.
Pero fue una victoria de equipo que sabe competir.
Esta victoria también va por "Dudu" (E.Olmedilla) presente en el banquillo pese a su incapacidad de participar en el juego. Aún así, ha estado presente en cada balón, en cada esfuerzo y en cada momento de resistencia del equipo.
Ewent está por fin en su primera final.