Ayer por la noche nos colamos en la fiesta que se organiza cada temporada con motivo del All Stars. Allí estaban presentes todos los equipos de la liga, algunos de los jugadores más destacados, y como no, nos encontramos al mánager general de Kamikazes, al que abordamos:
- Buenas noches.
- Buenas noches.
- Felicidades por la sorprendente temporada que están haciendo hasta ahora. ¿Sabía que la del sábado fue la victoria número 100 en liga?
- Sí, me lo comentaron antes del partido. Es un hito para el club haber logrado el centenar de victorias en tan solo cuatro temporadas y media.
- Esto demuestra el trabajo bien hecho desde los despachos.
- Siempre hemos intentado que el club funcione como una empresa. Cada área cuenta con sus propios recursos que intenta administrar de la mejor manera, sin ingerencias de otras áreas. La política de fichajes se ha ido ajustando temporada a temporada, y existe una buena base para ir superando retos.
- ¿El primero de esos retos es subir de categoría?
- No en estos momentos. El ascenso es un objetivo a largo plazo, cuando el equipo se haya asentado en IV y los jugadores tengan la experiencia necesaria para divisiones superiores.
- ¿Pero no están dispuestos a dar la campanada?
- La verdad es que el juego de Kamikazes copa de optimismo a nuestros seguidores, pero aún queda mucha liga y la clasificación está muy apretada. Para nosotros, la campanada sería asegurar la permanencia antes de la última jornada.
- ¿Algo que sin duda tienen al alcance?
- Si seguimos jugando con la misma intensidad que hemos mostrado hasta ahora, no dudo que lo lograremos, pero debemos recordar que somos novatos en la categoría, y hay muchos aspectos que aún no dominamos. Debemos ir paso a paso, y el primero es ganar el próximo partido.
- Un partido que se juega en casa. ¿Seguiremos viendo carteles de obras ahora que se han alcanzado las 8000 localidades?
- Puede estar seguro de ello. Uno de los objetivos de esta entidad es la de disponer de un pabellón donde quepan 10000 aficionados.
- Muchas gracias, y que termine de disfrutar de la velada.
La fiesta terminó a altas horas de la madrugada, y como viene siendo habitual, Carlo Trivellin, nuestro dandy particular, fue de los últimos en abandonar el local… y lo hizo bien acompañado. Esperemos que no esté demasiado cansado para el próximo partido.